Brussels diaries 2: el libro blanco

La premier británica firmando el documento que da el pistoletazo de salida al Brexit.

Durante los cuatro días que junto a ThinkAct Club recorrimos Bruselas compartiendo conversaciones con representantes de las instituciones europeas, los lobbies, la prensa especializada en los asuntos europeos… etc. pudimos ver que, aún sin quererlo los participantes en dichos encuentros, existía un gran elefante en la habitación, y éste iba pintado con la bandera del Reino Unido.

El Brexit fue, claramente, un tema recurrente en todas las conversaciones, hasta tal punto que uno de nuestros invitados tuvo que abandonar precipitadamente nuestro almuerzo para conectar en directo con un noticiero y dar la noticia que se llevaba unos días esperando: se fijaba definitivamente hoy, día 29 de marzo, como fecha en la que se iniciarían los trámites para la desconexión del Reino Unido de Europa.

El clima general aparentaba cierta tranquilidad (otra cosa distinta hubiera sido rondar esos pasillos los días posteriores al dichoso referéndum), pero la sensación que nos llevamos fue más de resignación que de verdadero optimismo.

¿Y ahora qué? Esta podría ser, en resumen, la pregunta más repetida. Y la respuesta, más allá de colores políticos, instituciones políticas o diferencias editoriales era bastante unánime: cierto desánimo por la ya casi total pérdida del ideal de una Europa Federal, pero una clara intención de sacar fuerzas de flaquezas para que Europa, ahora sin las continuas trabas de Reino Unido, pueda llegar a esos puntos donde antes no pudo.

¿Y cómo conseguirlo? Pues para ello las soluciones son varias, y están representadas y simplificadas en el ya conocido como “Libro Blanco de Juncker” y sus cinco posibles escenarios. A saber: seguir como ahora sin grandes cambios, volver a ser solamente un mercado único, la Europa de varias velocidades, hacer menos de manera más eficiente o llegar a los Estados Unidos de Europa.

Descartando casi de primeras las opciones de volver a ser solo un mercado único (a no ser que a primeros de mayo Le Pen nos arranque Francia de las manos) y la de alcanzar el antiguo sueño de llegar a unos verdaderos Estados Unidos de Europa (lejos ya de toda cabeza no idealista), las opciones restantes son seguir más o menos igual sin tocar nada, hacer menos pero mejor, o avanzar en la unión a diferentes velocidades.

El consenso del ecosistema bruselense es que la idea “triunfadora” será esta última, pero no de una manera pura, sino tomando ciertos puntos del resto. Por lo tanto, a partir de hoy, a la vez que se negocia la complicada salida de los de la inclemente May de la unión, veremos como aquellos países verdaderamente interesados en continuar la integración seguirán avanzando (con especial foco en las elecciones de Francia y Alemania para un posible núcleo irradiador franco-alemán, Errejón dixit, que tome la iniciativa), mientras que aquellos más reacios vayan uniéndose en unos planes sí y en otros no (un estilo de países “satélite”).

¿Será la Europa sin Reino Unido una institución más fuerte y unida o, por el contrario, el Brexit será la mecha que inicie la reacción en cadena que acabe por destruir el sueño europeo? Creo que es algo que sólo podremos saber con el paso del tiempo. Lo que sí está claro es que el día de hoy, 29 de Marzo, se recordará por algo más que por ser el cumpleaños de nuestra genial editora Sofía Rondán.

Foto: @fifisyms

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.