Carril-manta: migraciones en Gran Vía

¿Qué tendrá la Gran Vía que algo le hace meca de peregrinación?

Lo mismo peregrinan los forofos del Primark que los autobuses del Imserso de Tomelloso. Desde hace un tiempo un nuevo habitante se ha unido a estas migraciones, el mantero. Está Carmena tan airada con el uso de las aceras de Gran Vía que parece haber descubierto la solución, caminar por la carretera.  No sé si es causa o consecuencia de una nueva migración que se sucede diariamente de Este a Oeste de la Gran Vía, pero en cualquier caso, no parece quitarle el sueño ya que no hay plan de ponerle fin. Dicho en plata: desde hace meses los manteros campan a sus anchas recorriendo la Gran Vía, arriba y abajo, en grupo y por la carretera. No hay claxon que les disturbe ni policía municipal que les chiste.

Decía el cuñadismo patrio que si eres cuñado del Rey aquí no te pasa nada. Parece que el truco es extensible no solo en apellidos “nobles”. Porque ponte tú, cuñado de Pepe el frutero a caminar por la carretera de Gran Vía como si nada un martes a las 2pm, verás lo rápido que te zascan la multa. Sin embargo si eres el simpático Baakir, que nos colma con su multiculturalidad, pase usted, no tenga reparo en cortarnos la Gran Vía. En este caso la policía no solo hace oídos sordos sino que parece que en connivencia da el aviso de su llegada para que comienza dicha peregrinación.

No sé si las migraciones se van a oficializar o si Carmena tirará de Carmenadas implantándonos un carril-manta, pero en cualquier caso lo que no parece es que el ayuntamiento esté muy preocupado por solucionar este problema tanto para los manteros, a quien pone en grave riesgo de ser atropellados, como para los vecinos.

Ay Gran Vía, quién te ha visto y quién te ve.

Foto: Madridiario

 

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