¡CataTrump! Todo es posible

  • Dar ‘un pas al costat’, cediendo en pro de un hombre que no sabe conjugar el verbo ‘Haber’ en español.

  • ¿Qué crímenes habrá de cometer quién vaya a ser deportado de EEUU? ¿Rotular su negocio en otro idioma que no sea el catalán inglés?

  • También harán un flaco favor a los catalanes todas aquellas alternativas a este puré gubernativo, llamado ‘Junts Pel Sí’, que flaqueen ante mensajes dañinos y envenenados de nacionalismo.

No todo el mundo vale para zaíno. En lo que respecta al señor Mas, no tengo ni la más mínima duda: él es pérfido.

El que iba a ser líder de Cataluña, de no ser porque decidió dar ‘un pas al costat’, cediendo en pro de un hombre que no sabe conjugar el verbo ‘Haber’ en español, es hoy quién, tras una sonrisa de roedor y un levantamiento de cejas semejante al de un vendedor de aspiradores puerta por puerta, se vuelve el más deportista de esta vieja piel de toro, abanderando el slogan “Impossible is nothing”. Slogan, por otro lado, de la marca Adidas, máximo patrocinador del archienemigo blaugrana: el Real Madrid – “¡al loro! Que no estamos tan mal” (Laporta, dixit). Y no es el único, la política europea francesa está, al parecer, también en modo fitness: Marine Le Pen opina igual que el ‘molt honorable’ Mas.

Cada uno con sus matices, desde luego. Por ejemplo, Le Pen afirma (BBC) que, con esta victoria en Estados Unidos, ha vencido ‘el pueblo’ desbancando a ‘las élites económicas del país’. Porque claro, no olvidemos que el presidente número 45 de los EEUU es un humilde magnate multimillonario, hijo de un acaudalado promotor inmobiliario de la modesta ciudad de Nueva York, propietario de tres casinos, dueño de siete hoteles, autor de 18 libros … en fin, un miserable don nadie, como veis. Por otro lado, el Señor Mas, con algo más de prudencia comercial – propia de truhán mediterráneo- que la vecina euroescéptica, solo hace mella en el hecho de cómo una opinión pública que, a primera vista, aparenta ser minoritaria, resulta ser ‘la voluntat d’un poble’.

En efecto, nuestro fenicio ‘president’ se sabe fortalecido, se siente más seguro que nunca y amenaza con una ‘subida de tono’ en las negociaciones – hasta ahora: ausentes – entre el gobierno de España y el catalán. En la subida de tono, en cualquier caso, “Procuraremos que el conflicto y la tensión se canalice de manera correcta y pedimos ayuda a todo el mundo para que se haga de forma constructiva i civilizada”, ha afirmado el ex presidente de la Generalitat.

A algunos – como a Joaquín Luna – les sorprende que alguien como Artur Mas haga declaraciones en las que pudiera parecer que da apoyo a quien quiere deportar a “tres millones de criminales” de su país. Que yo me pregunto … ¿Qué crímenes habrá de cometer quién vaya a ser deportado de EEUU? ¿Rotular su negocio en otro idioma que no sea el catalán inglés? Y… ¿quiénes sentenciarán su deportación? ¿aquellos que también se saltan la ley  y llaman a la desobediencia? Y… antes de deportarles… ¿les señalarán para que todos sepan que son criminales con la estrella de David, por ejemplo ? Con algo de suerte, Trump procurará que las deportaciones se “canalicen de manera correcta, con ayuda de todo el mundo para que se haga de forma constructiva y civilizada” . A mí, a diferencia de a personas como Joaquín Luna, temo que no me sorprenda demasiado el ‘tot es possible’ de Don Artur. Al menos no a estas alturas. Y bochornoso es admitirlo, creedme.

Flaco favor hace a Cataluña y a sus ciudadanos quién representa a un colectivo público y divulga mensajes viperinos sin estudiar antes las consecuencias de sus acciones. Por lo pronto, hoy tenemos una sociedad completamente dividida y llena de odio. Una sociedad en la que empieza a normalizarse el uso de la coacción contra legítimos representantes políticos elegidos en democracia; un lugar en el que ser atendido en un hospital depende del idioma oficial en el que te comuniques

Pero también harán un flaco favor a los catalanes todas aquellas alternativas a este puré gubernativo, llamado ‘Junts Pel Sí’ (conformado por un partido sin nombre oficial y por un partido que mira más al pasado – 1714 – que al futuro), que flaqueen ante mensajes dañinos y envenenados de nacionalismo. Que las alternativas a dicha confluencia no tengan rumbo (PSC) o – pudiera parecer por varias declaraciones – lo estén virando (C’s), da casi más pavor, que el actual desgobierno orquestado por anarquistas antisistema.

Claramente, Cataluña vive hoy del recuerdo de aquella luz que emanaba en las últimas décadas del siglo pasado. Luz atrayente para quienes buscaban tener, simplemente, un futuro. Como he dicho al inicio, no todo el mundo vale para zaíno, pero hay quienes podrían dar lecciones de ello. 

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