Cómo ridiculizar la cursilería contemporánea

Hablemos de arte. Este es mi primer artículo para Vladivostok, pero los que me conocen de otras plataformas sabrán la repugnancia que me inspira el sensiblerismo barato del que hacen alarde todos los héroes de sofá que nos rodean en Occidente. Para estrenarme quiero traer en este primer artículo una recomendación: Tu Madre Es Puta, un fantástico proyecto que apalea toda esta empalagosa cultura de El Bien sin piedad ninguna.

TMEP se trata de un falso documental que gira en torno a un grupo de música compuesto por enfermos mentales que se ríen de todo, literalmente de todo. En este proyecto no se hace ascos a según qué colectivos: nadie se libra, y aquí está la magia de esta maravilla audiovisual, que son terribles en el mejor sentido haciendo canciones en las que se mezclan el más absoluto ridículo con lo más violento (como ejemplo “Aborto es Deseo”, una canción que trata sobre cómo Isabel Pantoja construye una máquina del tiempo para abortar a Paquirrín: sublime) llevando la sátira el
extremo más absoluto.

Pero para mi gusto, lo mejor de este grupo es su Canción Protesta, en la que critica lo comúnmente llamado “progre” de la manera más mordaz posible, usando frases como “gazpacho: fascista”, “quéjate de algo, di lo que sea” o “el Che Guevara mató gente pero por las razones correctas”, caricaturizando así magníficamente la necedad absoluta de estas personas que pretenden que “seamos libres” a través de crucificarnos si no compartimos su visión de las cosas.

Por último, mencionar la belleza grotesca de su logo, imagen con la que he decidido adornar este artículo: un monstruo ero-gore que describe perfectamente la armonía de repugnancia, violencia, absurdo y HUMOR que nos encontraremos al escucharles:

 

Sofía Rincón: escritora y artista multidisciplinar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.