Crónica de un sorPPaso no anunciado

GRA375. MADRID, 09/05/2016.- Los líderes de Podemos, Pablo Iglesias (i), y de Izquierda Unida, Alberto Garzón (d), celebran un encuentro ciudadano tras el preacuerdo electoral alcanzado por ambas formaciones para presentarse a los comicios del 26 de junio. EFE/Ballesteros

Han pasado ya tres semanas desde que conocimos los resultados electorales, es tiempo suficiente para poder analizar los resultados y el desarrollo de la propia campaña desde una perspectiva más reposada y más completa que los análisis en caliente de los días o incluso las horas después de conocer los resultados, y también tener una visión más completa tras ver cómo se están desarrollando los posibles pactos de investidura.

El PP ganó las elecciones, esta sentencia que a muchos causará rechazo, indignación o incluso malestar general, es un hecho, fue el único partido que mejoró resultado respecto al 20D y lo hizo a costa no solo de un partido, sino de tres, es por tanto justo decir que el único vencedor fue el Partido Popular.

Pero para llegar a esa conclusión tuvimos que pasar una campaña novedosa, pues era la primera que los partidos encaraban tras fracasar en la formación de un Gobierno, nadie sabía cómo reaccionaría el electorado, había miedo a una sobreexposición y parecía que todo sería más comedido, pero no, una vez más nuestros políticos siguieron un guión que parecía dirigir el mítico Valerio Lazarov, y al más puro estilo Mediaset, donde siempre hay en la parrilla un reality que alimenta a los demás programas de las cadenas (en este caso el reality es la propia campaña), vimos a Mariano Rajoy entrevistado por niños, a Pablo Iglesias tocar la guitarra, o a Pedro Sánchez dormir en casa de una periodista, sacando su lado más humano y olvidándose de que lo más humano que puede hacer un político es tomarse en serio su trabajo.

El PP se llevo el gato al agua (13TV style!), en redes sociales, el viejo partido dio un repaso a esos nativos digitales que controlan Twitter y FB a base de retuits organizados en grupos de Telegram y con un presupuesto muy ajustado y según algunos rumores una asesora del gabinete de Jim Messina (el hombre que llevo a Obama a la Casa Blanca) al control de la comunicación digital, gestionó muy bien la campaña del miedo,  sacando en redes discursos del Pablo Iglesias más comunista de la época de La Tuerka, los últimos días de campaña, o pidiendo el voto útil a costa de Cs, a través de anuncios de pago en FB, para frenar el rebrote de la URSS.

La confluencia Unidos Podemos gasto sus fuerzas en todo lo contrario, en atraer al votante más moderado a fuerza de entonar un discurso totalmente socialdemócrata, y se olvidó que la política es seducción, y que a fuerza de buscar seducir a otros, muchos de los suyos y sobre todo los comunistas de siempre que votaron a IU en diciembre se les pusieron celosos, y el 26J se encontraron que les habían puesto las maletas en la puerta de casa.

Ciudadanos debió pensar que iba tan sobrado que no necesitaba sacar su mejor arma, que no es otra que llevar en el programa las mejores medidas de cambio para el país, en contra, jugó todas sus fichas a ser llave necesaria para la regeneración del país y a comenzar a negar en campaña aún sin saber si sería decisivo o no, a Mariano Rajoy.

El partido de Pedro Sánchez estuvo toda la campaña atenazado por ese sorpasso que parecía casi seguro que tendría lugar, hizo una campaña discreta, minimizando riesgos y buscando no perder ningún voto más, incluso por momentos pareció haber un acercamiento con la lideresa andaluza, aunque quizá Susana estaba oliendo la sangre y prefirió dar la imagen de cohesión antes de asestar el golpe definitivo.

Y así llego el día 26, pero lo que no llegó fue el sorpasso, las empresas demoscópicas pusieron en peligro su continuidad con el trabajo realizado para esta campaña, para alegría y gozo de un Pedro Sánchez que a juzgar por la cara de su comparecencia al conocerse los resultados, nadie diría que estaba ante los peores resultados de la historia del PSOE, por segunda vez, en seis meses.

Su cara reflejaba alivio, el alivio de poder continuar con su sueño adolescente de ser presidente de su país, el precio de tal desempeño es lo de menos.

En Podemos, el pacto de los botellines fue con garrafón, y trajo una resaca de un millón de votos menos, y demostró que en política 1+1 no siempre suman 90 escaños, lo peor del resultado del partido de Iglesias y Errejón, fue comprobar como cargaron las culpas a un fraude electoral imposible, o a los viejos, unos viejos que según ellos dejaban una herencia envenenada a las generaciones venideras, hasta que no mueran no habrá cambio, se llegó a oír, nos recordó lo peor de las políticas más autoritarias que ha visto el viejo continente.

Los del cambio sensato, fueron los últimos en salir a dar su visión de lo ocurrido, ellos sufrieron el mayor descalabro respecto al 20D, perdiendo probablemente una gran parte de votantes que volvieron al PP debido al pacto socialista y a las contrariedades en que los naranjas incurrieron en campaña, así como la falta de cintura de su líder para posicionarse en un lado u otro, Rivera salió en rueda de prensa ya pensando en ser llave de Gobierno y se olvidó que el vencedor estaba unas calles más abajo, en Génova, donde se volvió a botar en su balcón, con un Mariano Rajoy que sale reforzado para continuar con sus políticas de austeridad que aumentan el gasto social (wtf!!!) y disparan el déficit, el pueblo ha hablado y este es el Gobierno que quiere, ahora toca que sean los partidos los que hablen y compongan este puzzle que se antoja complicado de terminar viendo la postura de los partidos en estas dos semanas.

El PSOE enrocado en un NO a Rajoy, no se plantea ni la abstención, preocupado más en gestionar bien sus movimientos para no acabar engullido por el fenómeno morado, los de Iglesias aún no han digerido su fracaso y están más preocupados en decidir si siguen con el disfraz de rubios nórdicos socialdemócratas, o si vuelven a sacar las camisetas con la hoz y el martillo y vuelven a lo que siempre les gusto ser, el partido radical de izquierdas que les llevo a su máximo histórico de votos.

Ciudadanos anda pidiendo la cabeza de Rajoy los martes y jueves, mientras que, los lunes, miércoles y viernes consideran que España es lo primero y que facilitarán un Gobierno del PP, una vez que se recompongan y vean que su carrera es a largo plazo, estoy seguro que serán los impulsores de los grandes cambios democráticos de nuestro país, pero deben mantener la calma y pensar en el largo plazo si no quieren marcarse un UPyD.

Con este escenario, Rajoy y amigos, se frotan las manos, sabiendo que la debilidad de los demás es su fortaleza, y que cualquier escenario les hace más fuertes, unas terceras elecciones con toda probabilidad les daría aún más escaños, y cuanto más tiempo pasen en tomar posición las demás fuerzas políticas, más se inclinará la negociación hacia su lado.

Las urnas han hablado, este es el Congreso que quieren, sean serios y hagan su trabajo.


David Salazar: Candidato al Congreso de los Diputados de Ciudadanos por Badajoz.

1 Comment

  • Leopoldo dice:

    Es un análisis que narra muy fielmente como ha sucedido todo. Poca literatura y mucho realismo. Mis felicitaciones por tu análisis! En lo que respecta a C’s comparto tu interpretación. ?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.