Cuñados Podemitas

Solo hay algo peor que un cuñado a tu derecha en la cena de Navidad. Un cuñado podemita.

No me cabe duda de que Stalin se reformaría al keynesianismo si a su derecha en las cenas de navidad le situaran al cuñado Podemita de turno. Ese personaje con camisa a cuadros raída, que se niega a llevar chaqueta, no por principios, sino por la vaguería de tener que plancharla. Ese cuñado que te cuenta las bondades del transporte público porque no ha llevado a sus hijos al colegio desde que pagó por última vez una jodida ronda de tercios. Ese, que sin saber de nada y siendo experto en todo, esputa los titulares de Público como el que tira arroz en una boda y con ferviente credulidad. Ese, que haría santo al mismísimo Marx.

Cuentan que uno de los mayores logros del cuñado Podemita es cuando reclama Mahou en mano (tras beberse tu Matarromera) “yo no he votado esta constitución”. Las miradas de hermanos y abuelos se disparan, ojos que giran hacia tras y resoplidos de paciencia. Sin duda el más memorable de los gritos de guerra del cuñado podemita es el de “prefiero morir de pie, antes que vivir arrodillado”, aunque la mayoría, después del tercer crédito en La Caixa para viajes a la costa, dejan de pronunciarlo y lo sustituyen por un “al final ganan los de siempre, los bancos”

El cuñado Podemita tiene arte. Tiene la versatilidad de criticar la monarquía por ser hereditaria y alabar el régimen cubano. Tiene el desparpajo de llamar cuñao’ y machista a Bertín Osborne y promulgar las bondades del islamismo. El cuñado podemita es mucho.

Una de las frases de mi cuñado podemita, agregada como modo de poner fin a nuestro intento de conversación sobre Dubai, fue “A ver qué hacen cuando se les acabe el petróleo”. Querido cuñao, que diría Cuñao Rufián, el aporte al PIB de Dubai por el petróleo, es menor al 4%. Para que te hagas una idea, más o menos lo que aporta el sector energético a España…

Esta es solo una de las estupideces que antes de engullir mariscadas con desgana, como esos nobles representates sindicales, puede pronunciar nuestro querido cuñado podemita.

Hay otras. Como el crecimiento de la pobreza en el mundo, actualmente en el 10%, la tasa más baja de la historia de la humanidad. La “ley mordaza” ohhh la ley mordaza, que tanto nos ha afectado a todos, el cierre de medios y encarcelamiento de opositores ha sido tremendo (Ojo, que aún así la degoraría). El “impuesto al sol”… La verdad es que Rajoy es el adalid de los cuñados podemitas, creo que Mariano, prepara a conciencia los temas con que año a año nos taladran estos personajes dignos de las películas sobre Burguesía aprovechada de Buñuel.

Así que este año, cuando el cuñado podemita haga el ademán de todos los años de quitar el discurso del Rey, apiádate de él, acércale una Tablet con eldiario.es cargado y deja que se entretenga en ese, el mundo en el que cree que los cuñados son otros, llamado Twitter.

 

Foto: Nació Digital

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