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Elrubius. Fuente: Elrubius

La semana pasada hubo un gran revuelo en internet debido a que el famoso “youtuber” español Elrubius (para quien no lo conozca: más de 16 millones de suscriptores en su canal y millones de visitas en cada vídeo que sube, algo que ya quisieran muchos canales de televisión), se quejó de una entrevista que le hizo el periodista Pedro Simón, en la que, según lo que interpretó, se le pretendió tratar con condescendencia e incluso reírse de él. Por este motivo, Elrubius dejará, según dice, de dar entrevistas a la prensa tradicional.

Una vez leída la entrevista me di cuenta de que, en realidad, el ya mítico youtuber llevaba parte de razón. El tono de la entrevista parecía llevar por lema “el niñato este que subiendo cuatro vídeos chorras se está haciendo millonario mientras otros nos matamos a trabajar por cuatro perras”.

Pero no creo que Pedro Simón, del que no tengo para nada la consideración de que sea mal periodista, lo hiciera con ningún tipo de desprecio o mala intención, sino que simplemente este malentendido es debido al choque de dos generaciones que no acaban de entenderse, al igual que los que fueron padres entre los 50 y los 60 no entendían el rock y les parecía una aberración.

Youtube hace ya muchos años que reinventó la forma de consumir contenido audiovisual. Los millenials (generación Y) y la nueva generación que ya se diferencia de ésta, la generación Z (Los nacidos desde mediados de los 90 en adelante) ya no estamos dispuestos a sentarnos delante de una televisión y esperar a que unos señores de traje, que no entienden para nada nuestros gustos, elijan por nosotros qué es lo que tenemos que ver, qué es lo que vende y cuándo y cómo lo tenemos que ver, todo ello bañado con litros y litros de publicidad.

Internet nos ha dado la capacidad de poder elegir el momento y la manera en la que vemos o escuchamos lo que nos gusta, eligiendo nosotros mismos el momento y el contenido exacto.

En Vladivostok he comentado varias veces el mundo de la economía colaborativa y como las tecnologías de la información han facilitado su impulsión. Pues bien, Youtube fue una de las primeras manifestaciones de ese cambio de mentalidad que lleva consigo el cambio generacional. Los usuarios encontraron en esta plataforma una manera mucho más directa de compartir y consumir contenido, pudiendo realizarlo de una manera más libre y más personalizada. La web, creada en 2005 por Chad Hurley, Steve Chen y Jawed Karim, ha creado un canal de información peer-to-peer (p2p, o de persona a persona) en la que la mayoría de usuarios crean y comparten sus propios contenidos, sin intermediarios, haciendo de la experiencia algo mucho más personalizado y directo.

Y este cambio de mentalidad que traen consigo (traemos) las nuevas generaciones es lo que hace que Elrubius tenga más de 16.000.000 de suscriptores, que viva de lo que genera de Youtube y que las marcas se lo rifen para esponsorizarlo. Ese cambio de mentalidad, también, es lo que está haciendo que los canales habituales de comunicación como son la televisión, la radio o la prensa escrita, tengan cada vez menos seguidores entre los jóvenes.

No entender que Elrubius, al igual que otros youtubers, ganen mucho dinero sólo por subir cuatro vídeos haciendo “chorradas”, es igual que no entender como Cristiano Ronaldo puede ganar el dinero que gana sólo por “dar cuatro patadas al balón”. Es decir, tener una visión obtusa de la realidad, no entendiendo lo que genera el tener una masa social detrás, lo que genera la publicidad… etc.

Para acabar, creo que las televisiones están entendiendo este cambio de paradigma, empezando a facilitar sus contenidos en la web, tanto a través de sus propias páginas y aplicaciones, como a través del propio Youtube. Pero, aun así, siguen encorsetados en una rigidez tal que, si no flexibilizan y se adaptan a las exigencias del nuevo público, llegará un momento en el que dejen de ser necesarios, y desaparecerán.

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