DEP PSOE

  • Quién sea hábil, audaz y, todo sea dicho, algo carroñero, podrá hacerse con dicha sepultura socialista.
  • Casualidad o no, ayer el CIS hizo público el hostión del PSOE.
  • Remover mierda enterrada en el lodazal nacionalista. “Som una nació”.

Ahora es Miquel Iceta – cabeza de los socialistas catalanes, después de una larga sesión de no negociaciones, no sorpresas y no autocrítica – quién cree que los ciudadanos de Cataluña se hallan en un limbo personal del que son incapaces de salir, a menos que se les reconozca oficialmente que ellos, en su conjunto, conforman una nación distinta a la del resto de España. Ahora es Iceta el que abandera el claim: ‘som una nació’ que inauguró – vete tú a saber cuándo – la rama nacionalista más casposa del territorio.

Detengámonos un segundo a observar el conjunto de interpretaciones melodramáticas que el señor Iceta viene representando últimamente. Desde el: “Pedro, por Dios, líbranos de Rajoy”grito de decibelios semejantes al “¡PEDRO!” de Penélope Cruz en su día – pasando por el: ‘som una nació’. Hasta el recién: ‘Go! Hilary! Go!’ – que, a media España, hoy, le asalta la duda de si a este señor, al caer la noche, le abduce el espíritu de una Cheer Leader de Alabama, sometiéndole a crueles y duros ensayos -. Bromas aparte. La conclusión que se desprende de este brevísimo examen es que en el PSC no hay rumbo.

No hay proyecto. El lánguido conjunto de socialistas catalanes, nuevamente abatido, aguarda hoy la oferta de alguien que decida representarles sin complejos ni virajes de última hora; todos han visto TITANIC. Que están perdidos y, por ende, no hay confianza, no es algo que digo yo, sino que se ve en los escaños del Parlament pues, desde los 54 escaños de Maragall en el hemiciclo autonómico, la cifra de representantes socialistas no ha dejado de menguar.

Lo que sucede es que, en un pasado no muy lejano (septiembre 2015), el PSC quedó derrotado en el parlamento catalán. Fue una derrota, las cosas como sean. Y es que, algunos fieles al partido bermellón optaron por discursos con mayor firmeza y frescura – como los de Ciudadanos y Podemos – frente a anuncios inciertos de dudosa consistencia.

Lo que sucede es que, en un pasado bastante próximo, el PSC embistió bravío a los que comparten su etiqueta rojiza en el resto de España, expresando con firmeza la divergencia en el hacer interno del partido. Resaltando la ‘palpable’ diferenciación entre el Partido Socialista Obrero Español y el Catalán. Muchas veces hay que generar diferencias para que exista una razón de ser, sino se corre el riesgo de que se le cierre a uno el chiringuito; hete allí un claro ejemplo. Pero en este caso, dicha embestida, tal diferenciación y desmarque, parecen haber sido poco meditados. El disentimiento total con el grupo en pro de Díaz; sumado a la desvinculación territorial que una amplia mayoría de socialistas no comparten; y unido al conflicto sobre la deslealtad de voto, conforman un puré difícil de hacer tragar al votante socialista catalán.

Lo que sucede es que, antes de ayer, el cónclave del PSC de las últimas horas, crítico y analítico como ningún otro, ha concluido que la mejor opción para hacer que sus votantes de siempre – y, por qué no, también los futuros, – vuelvan a recuperar la confianza en el partido – o en el apéndice autonómico del partido socialista, o en el pseudopartido socialista catalán – es la de remover mierda enterrada en el lodazal nacionalista. “Som una nació”. Y con esta frase la previsión estimada es la de recuperar confianza, reputación y prestigio. Plan que, de salir a pedir de boca, sería digno de estudio, oigan.

Lo que sucede es que, casualidad o no, ayer el CIS hizo público el hostión del PSOE. Crónica de una muerte anunciada, por otro lado, porque con el lupanar de poder que tienen montado, no es de extrañar ni los 17 puntos de diferencia que le saca el PP, ni el sorpaso de Podemos. Y con esta exposición de terribles desdichas, con esta evidencia pública, el PSOE y, junto a él, el PSC, se han quedado más colorados que nunca.

Y ésto es lo que sucede en el PSC: con tanta desconexión de la realidad social, con tal falta de prioridades en su toma de decisiones y con tales embrollos políticos declarados en atriles, se ha generado otro nicho político. Celdilla en la que se encuentran los todavía socialistas catalanes. Quién sea hábil, audaz y, todo sea dicho, algo carroñero, podrá hacerse con dicha sepultura socialista.


Foto: jhoc

2 Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.