Diario de la hipocresía occidental

Hace varios días se cumplía un año del secuestro de más de 200 niñas en Nigeria por parte del grupo terrorista Boko Haram. Hace un año el mundo de las redes sociales se viralizaba con el hashtag #BringBackOurGirls. Tras convertirse en trending topic, distintas personalidades del mundo, de numerosos ámbitos, se sumaban a la reivindicación. Justin Timberlake, Ellen DeGeneres, Alicia Keys, Hillary Clinton o la mismísima Michelle Obama no dejaron de pasar la oportunidad de fotografiarse con dicho hashtag. De ahí no pasó el “conmocionado” mundo occidental. Días antes de este terrible “aniversario” se producía en Kenia otro dramático atentado. El grupo terrorista Al Shabab atacaba la Universidad de Garissa, en Kenia, matando a casi 150 estudiantes. La repercusión internacional, más allá de la morbosa muestra de la imágenes del ataque, fue mínima. Sólo hay que hacer una búsqueda en Google para comparar: viñetas de Charlie Hebdo, viñetas de Garissa. Tras las 12 víctimas mortales del semanario satírico Charlie Hebdo el mundo occidental salió a la calle; tras las más de 140 víctimas mortales de Garissa, el mundo occidental se quedó en casa.

viñeta

Lamentablemente, ya en ¡¡2007!! The Guardian hablaba de la existencia de una “jerarquía de muertes”. Las muertes de nacionales aportan historias que contar, las extranjeras (no occidentales), meras estadísticas. Los medios de comunicación, el llamado “cuarto poder” sitúan el foco de la opinión pública, quedando a las inquietudes de unos pocos el conocer lo qué realmente ocurre en el mundo. Los países actúan de la misma manera, condenarán siempre este tipo de actos, no actuarán nunca para resolverlos. Hasta que sea demasiado tarde.

 ¿A eso se va a limitar la acción internacional? ¿A crear un trending topic? Los numerosos casos de estados fallidos que hay (o que en peligro de serlo) en África no deben ser ejemplo suficiente y la comunidad internacional se limita a condenar en 140 caracteres. Nada de esto sirve para remover los inútiles asientos (y las cabezas de los que los ocupan) del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Y eso que cuentan con Chad (6º en el listado de fragilidad de los estados), Angola (en el puesto 43) o Nigeria (en el 17) entre sus miembros. ¿Cuando se va a preocupar  la comunidad internacional de la estabilidad de éstos? Imagino que tendremos que esperar a que la empresa armamentística reduzca su peso en el PIB estadounidense. Eso sí, podemos esperar sentados, tuiteando claro. ¿Siguiente hashtag? Apuesten.

 

Mientras tanto, yo me sumo:

Sin título-1

 

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