Hard Brexit o un buen acuerdo comercial

La Unión Europea se equivoca al no negociar al mismo tiempo que el Brexit un acuerdo con Reino Unido de libre comercio de bienes y servicios. Es cierto que Europa se tiene que mantener firme ante los británicos. Tampoco les puede salir gratis y necesita lanzar ese mensaje al resto de países que coquetean con el populismo. Pero el problema es que no negociar al mismo tiempo un acuerdo de libre comercio nos puede salir caro tanto a la propia UE, al resto de países y en concreto a España.

Si Reino Unido no negocian al mismo tiempo el Brexit y un acuerdo de libre comercio, una vez terminen las negociaciones se llegaría a lo que los británicos han denominado Cliff Edge Brexit. En este escenario, Reino Unido pasaría a ser un miembro más de la OMC y esto tendría un coste arancelario muy significativo para las exportaciones de la UE al país del fish and chips. ¿Qué significa esto? Que los productos o servicios que les vendemos a los británicos serían menos competitivos. Es decir, ahora cuando una empresa productora de naranjas exporta a Reino Unido, solo tiene que asumir costes de transporte, logística, representante comercial y cosas así. A eso, no tiene que sumarle el coste de un impuesto por exportar a las Islas. Pero si se llega a un Cliff Edge Brexit, toda empresa exportadora tendrá que sumar a los costes indicados, el coste de pagar un arancel.

¿Por qué es esto importante? Si miramos de forma cortoplacista y solo pensando en clave nacional, sería importante negociar este acuerdo de libre comercio porque 11.600 empresas españolas exportan a este mercado o porque es el segundo destino de la inversión extranjera en el exterior con más de 62.000 millones de euros. Además, el país es nuestro cuarto socio comercial. Solo en lo que llevamos de 2017 se exportó a Reino Unido por 5.203,6 millones de Euros y en 2016 por 19.153,2 millones de Euros. Es más, las importaciones españolas a Reino Unido crecieron en este último ejercicio respecto al año anterior. Lo contrario sucedió respecto a nuestro vecino francés, donde el volumen decreció. Pero esto, no es solo una cuestión que afecte a la economía española. El segundo socio comercial de la Alemania de Merkel es Reino Unido, con un volumen de exportaciones que ascendió en 2015 a 89.283 millones de Euros, y el de Francia es el primero con una cifra de 71.500 millones de euros en el mismo año. Pero si no nos fijamos en los dos grandes países de la Unión, y nos vamos a un país como Polonia, que viene a ser como el cuarto país europeo y el primero de los países del Este de Europa, Reino Unido supone su segundo socio comercial, con un volumen de exportaciones de 12.097 millones de Euros. No podemos olvidar la deriva anti europea del actual gobierno polaco y las consecuencias que un mal comportamiento de su economía puede tener en este sentimiento.

Por lo tanto, firmeza ante el Brexit por parte de los negociadores europeos sí, pero no a cualquier precio. La Unión Europea tiene que buscar la fórmula con la que conseguir ser firme ante le Brexit y firmar un acuerdo de libre comercio de bienes y servicios. Puede sonar a cuadratura del círculo, pero no solo pierden ellos, también perdemos nosotros.


Alejandro Ruiz Paris: Graduado en Derecho y Ciencias Políticas y estudiante del Máster de “Asuntos Internacionales: Economía, Política y Derecho” en ICADE. Actualmente, trabajo en asuntos europeos relacionados con la industria y la innovación. Me gusta mirar el mundo con gafas liberales.

Foto: Maurice

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