La amenaza fantasma: los buenos datos

Parece que Luis de Guindos, a diferencia de Melania Trump, no se encuentra atrapado por las protestas en contra de la Cumbre del G20 (si, G20, España simplemente ocupa una silla prestada en la delegación de la UE) y está pudiendo vender a los líderes de las supuestas veinte economías más importantes del mundo, los buenos datos de la economía española. Puede hablar de un cambio de modelo productivo, mucho más positivo, ya que nuestro país ya no crece por el ladrillo y el crédito fácil. Crece porque nuestras empresas han empezado a internacionalizarse, y pese a la recuperación, siguen mirando al exterior y exportando. También puede esgrimir los datos del paro del mes de junio. El paro ha bajado en 100.000 personas y la seguridad social ha recuperado 87.692 afiliados, quedando en 18,4 millones de cotizantes. Es cierto que esto en parte se debe a la temporada turística, que a la postre se predice fabulosa, pero si se elimina la estacionalidad siguen siendo fantásticos.

Pero no podemos cegarnos por los buenos datos ya que se pueden cernir como una amenaza fantasma para logar un éxito prolongado y a prueba de crisis. En el ámbito laboral hay varias cuestiones que apuntar. Por un lado, la alta temporalidad de los contratos. Casi dos millones de los que se firmaron en el mes de junio son contratos de un mes. También tenemos que mirar al desempleo juvenil que, según la EPA del primer trimestre de 2017, se sitúa el 41,7% para los menores de 25 años o que el 60% de los desempleados están en esta situación por más de un año, especialmente aquellos que tienen baja cualificación.

Estos datos por un lado nos muestran como en caso de volver a una recesión y dejar de crecer, todo el empleo creado desaparecería de un plumazo (por los problemas persistentes para que las empresas hagan sus ajustes vía salarios y no vía despidos), y por otro, que no somos capaces de generar oportunidades suficientes para aquellos que se incorporan al mercado laboral. Respecto a lo primero, la criticada reforma PP, tiene que ser defendida porque, muy tímidamente, fue capaz de facilitar la creación de empleo cuando el país aún no crecía económicamente. Pero está claro que es aún insuficiente y se necesita profundizar más.

Por eso, España, a medio y largo plazo necesita seguir profundizando en reformas estructurales. El nuevo arco parlamentario y el juego para conseguir mayorías no puede servir de excusa para no seguir reformando, porque entonces ¿De que sirve el nuevo sistema de partidos y sus promesas de asaltar los cielos o de hacer el cambio sensato? El PSOE tampoco puede dejarse embaucar por los cantos de sirena de un Podemos que quiere volver a la rigidez laboral heredada del franquismo, el PP no puede caer en la complacencia de sacar pecho con los buenos datos y Ciudadanos tiene que conseguir favorecer el acercamiento de posturas tal y como prometió.

España necesita afrontar reformas a medio plazo para ser más productiva. Seguimos teniendo un tejido empresarial con demasiadas micro empresas y una de las herramientas para que dejen de serlo tiene que venir vía reforma laboral, con un sistema aún mucho más flexible. Sea vía contrato único, utilizando flexiseguridad, el modelo danés o la mochila austriaca. Porque aquí, el tamaño sí importa y es lo que eliminará la precariedad y la temporalidad. También tenemos que seguir avanzando en la unidad de mercado, apoyando más la I+D+i y eliminando una legislación que favorece la creación de una nueva pequeña empresa, en lugar de hacer crecer las ya existentes. Si esto se consigue, el PP podrá seguir diciendo que con él llegan los milagros económicos y los nuevos partidos, que su surgimiento ha servido para traer un cambio a mejor en este país.


Alejandro Ruiz Paris: Graduado en Derecho y Ciencias Políticas y estudiante del Máster de “Asuntos Internacionales: Economía, Política y Derecho” en ICADE. Actualmente, trabajo en asuntos europeos relacionados con la industria y la innovación. Me gusta mirar el mundo con gafas liberales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.