Pasé mi último día de vacaciones viendo todas las expos de Madrid…

Y mereció la pena. Bueno, quizás decir todas es exagerar, pero desde luego fueron las más significativas. Todo un maratón.

Al terminar las vacaciones de verano decidí darme un día de adaptación. Hace tiempo que soy incapaz de irme o volver de viaje (Léase uno relevante, no los exprés por trabajo) de modo inmediato. Es decir, como buen alma felina, necesito un tiempo de adaptación, por lo que siempre dejo un par de días de “nada” al principio y final de mis viajes.

Este verano lo dediqué a Madrid y a exprimir al máximo las exposiciones que muchas veces voy dilatando. Lo hice principalmente porque en Septiembre, muchas de ellas cambian.

Caravaggio, Impresionistas y modernos, El Bosco, Campo Cerrado e Hiroshi Sugimoto. El nombre se lo lleva El Bosco, la grata sorpresa Campo Cerrado y la calidad Hiroshi Sugimoto.

No voy a hacer una crítica uno por uno, para eso aún podéis ir y hacer la propia, pero desde luego ninguna defrauda. Quizás la menos esperada y que mejor sensación me causó fue la de Hiroshi Sugimoto. El fotógrafo analógico japonés muestrs unas series realmente mágicas. En su blanco y negro retrata temáticas clásicas creando unos trampantojos de realidad en lo que es meramente ficticio. Consigue paz y contraste y volver a unir al espectador. 

También sorprende bastante Campo Cerrado, que incluye piezas del franquismo sin estigmas ni complejos, con una pulcritud histórica no muy habitual. Destaca el archivo de re-construcción, estudios, videos y maquetas que pueden verse por primera vez juntos. ¿Sabes qué hay dentro del arco de Moncloa? ¿Cómo iba a ser el monumento inicial?

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Más allá de la calidad cultural con la que contamos en nuestra ciudad y que no mira desde abajo ni a Nueva York, ni a París o Londres, la experiencia de dedicar un día a una maratón museística en tu propia ciudad es genial. Vuelves de ser turista externo a uno interno, a redescubrir la capital que tantas veces se nos olvida. Nos sirve de adaptación y empuje y sobre todo para recordarnos el entorno al que volvemos.

Así que ya sabéis, si estáis de vacaciones o llegan en breves, reservad el último día, ahorraos tumultos y disfrutad de Madrid como si fuese la primera vez.

P.D: Querido Manuel Borja, una revisión a la acústica del museo es urgente.

Foto: El Confidencial,  Museo Reina Sofía y Cortesía del artista

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