Por primera vez: Pollock

Del 20 de abril al 11 de septiembre en el museo Picasso de Málaga, España va a poder presumir de exponer el titánico ‘Mural de Jackson Pollock (8 por 20 pies); la obra que catapultó tanto al Expresionismo Abstracto Americano, como al mismo Pollock, al siguiente nivel del reconocimiento artístico internacional. Puesto que vamos a ser los anfitriones del ‘Mural’ de Pollock durante al menos la época estival, (antes de que la Royal Academy of Arts británica adquiera este mismo rol), ¿por qué no aprovechar la coyuntura y conocer esta obra un poco mejor? El deleite de los sentidos será, sin duda, más accesible.

Comencemos por el género artístico. Uno de los aspectos más importantes del Expresionismo Abstracto Americano es que es genuinamente estadounidense. Cuando la Segunda Guerra Mundial llegó a su fin, la abstracción pictórica que podía conocerse hasta ese momento amplió su zona de confort e incluyó al Expresionismo Abstracto Americano; pero no sería hasta pasadas un par de décadas que este estilo se diera a conocer. Como dato interesante en este punto, cabe mencionar que catalogar al Expresionismo Abstracto Americano bajo tal nombre no se asumió de forma sencilla y llana, todo lo contrario, constituyó un auténtico rompecabezas. Se barajaron varios nombres para poder encasillar a este nuevo movimiento pictórico, y finalmente se cerró el asunto adjudicándole la palabra sobre el mismo al reconocido crítico Robert Coates. Y así: el crítico fue criticado. Los artistas americanos tendieron al rechazo terminológico por considerar que sus obras no tenían nada que ver con el Expresionismo Alemán. Manías de artistas, oigan.

Entonces, ¿qué es exactamente el Expresionismo Abstracto Americano? ¿es sólo un nombre? Es, claramente, algo más que un mero nombre. Una de las particularidades de este tipo de arte es la ausencia de figuras definidas en sus obras, y de ahí la etiqueta ‘Abstracto’. No obstante, cabe apuntar que hay excepciones y que existen obras de este género en las que se aprecian y distinguen con facilidad las figuras que en ellas se plasman. El término de ‘Expresionismo’ en este tipo de arte se le atribuye, entre otras cosas, por el modo de entender la superficie en la que se proyecta la propia obra. Básicamente, todo el espacio es igualmente relevante, queriendo esto decir que lo ubicado en, por ejemplo, el extremo derecho del lienzo, es igual de importante que lo que pueda hallarse en el centro del mismo. No hay jerarquía espacial en la expresión del artista. Otro matiz que caracteriza a este género pictórico son las superficies en las que se plasman las obras. Generalmente son lienzos monumentales, colosales y casi desmedidos- puede que sea esta característica, a parte de la nacionalidad de sus propios creadores, lo más americano de este arte. Finalmente, parece interesante destacar también que el Expresionismo Abstracto Americano ofrece una gama cromática de ínfimas opciones, por ello en más de una ocasión se le ha atribuido la categoría de antesala al género Minimalista.

En cuanto a ‘Mural’, la obra de Jackson Pollock que será exhibida en Málaga este año, ésta representa la ruptura y descanso del típico trazo al pintar sobre un lienzo e introduce el estilo único del goteo. Así mismo, la propia postura del lienzo al ser pintado difiere con ‘Mural’, pues Pollock convierte el suelo en su nuevo caballete. Lo creó por encargo de Peggy Guggenheim en 1943, con quien, por cierto, mantuvo una huracanada relación personal. El propio Pollock hablaba sobre su obra al terminarla y presentarla al mundo, y la anunciaba con estas palabras: “Es una estampida. Cada animal en el oeste americano, vacas y caballos y antílopes y búfalos, todos a la carga a través de la maldita superficie”. Pura energía innovadora concentrada en un gigantesco lienzo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.