Realidad silenciada

  • El hombre maltratado también existe.

  • Ella fingió una paliza para poder denunciarlo por malos tratos cuando la realidad era muy distinta.

  • Muere un hombre a manos de una mujer por cada cinco mujeres asesinadas.

El 25 de noviembre esta ya definido en el calendario como el día contra la violencia de género, y sí, el hombre maltratado también existe. No es ni un concepto nuevo, ni un símbolo, ni la nueva peor moda. Se trata de una violencia más invisible, silenciosa y enmascarada, que la mayoría de afectados no es capaz de denunciar sin ayuda. Este hecho, no comparable ni en cifras, ni en el trasfondo social y cultural con la violencia de género, hace que la sociedad no esté tan concienciada como sí lo está con el drama de las mujeres.

El golpe a la autoestima que supone para ellos, la falta de atención de los medios e incluso la falta de apoyo, tampoco permiten actuar. Aquí interviene el factor género, en donde, socialmente, al hombre se le pide fortaleza, dinero y producción. Admitir y manifestar una agresión por parte de su pareja, se interpreta como una señal de debilidad que pone en duda su virilidad y masculinidad.

Por estos motivos, las víctimas se muestran reticentes a contar su historia y en muchos casos es su abogado quien narra las denuncias. La vergüenza y sensación de humillación pública son varios de los problemas que deben afrontar. José Ignacio, un madrileño de mediana edad, ha experimentado en primera persona las consecuencias de este tipo de maltrato. El 21 de marzo, de este año 2016, un juez levantó, por fin, la orden de alejamiento que, desde 2009, le prohibía acercarse tanto a su ex mujer, como a sus hijos. El motivo: Ella fingió una paliza para poder denunciarlo por malos tratos cuando la realidad era muy distinta. Nacho, durante años, se vio obligado a soportar desde burlas, a golpes y amenazas por parte de la persona con la que había decidido compartir su vida y todo por miedo a la reacción de la sociedad.

“Nacho es sólo un ejemplo”, asegura el juez Francisco Serrano “Hay muchos inocentes encarcelados debido a denuncias falsas por parte de su pareja”. La ley Orgánica de Protección Integral contra la Violencia de Género, a pesar de lo estipulado, no contempla un concepto de violencia familiar general sin distinción de sexo. “¿Por qué las muertes de mujeres sí cuentan, y las de hombres no?” se pregunta Serrano. “Denuncio una realidad silenciada: la falsa violencia machista” afirma.

Serrano asegura que el Ministerio del Interior anotaba el número de asesinadas y el de asesinados hasta el año 2006. Las estadísticas oficiales informaban de que en 2002, 55 mujeres murieron a manos de sus maridos y 16 acabaron con la vida de sus maridos o ex parejas. Con estas cifras, se puede afirmar que muere un hombre a manos de una mujer por cada cinco mujeres asesinadas.

Iñaki Lajud, psicólogo de la Fundación Aspacia, dedicada a eliminar la violencia, proteger a las victimas y promover la igualdad, explica esta conducta del género femenino argumentando que muchas de las mujeres que maltratan a sus parejas han sufrido violencia a lo largo de su infancia y/o por parte de sus parejas en el pasado. El número de casos de mujeres que ejercen la violencia sin haberla recibido previamente es menor al de los hombres.

La ley se muestra como un arma cargada, que en las manos equivocadas puede convertir la vida de un inocente en un calvario. Con la ley de violencia de género en la mano y aplicada de manera correcta, ni ellas son tantas ni ellos, tan pocos.


Bianca Munteanu: Estudiante de periodismo, escritora a tiempo parcial, apasionada de la lectura y de los temas de interés social.

Foto: Victor Cristian Mitroi

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