Un tumbleweed rodando por Berlín 1. Potsdamer Platz.

Espectacular el Sony Center de noche..
Espectacular el Sony Center de noche.

De todas las incontables idas y venidas que un tumbleweed puede llegar a sufrir en su periplo arrastrado por la azarosa fuerza del viento, son las que tuvieron lugar durante mis meses de estancia en Berlín a las que querría dedicar una primera entrada, en concreto a uno de mis rincones favoritos y más emblemáticos de la ciudad del muro: Potsdamer Platz.

Potsdamer Platz.

Potsdamer Platz es prácticamente desde sus inicios un cruce de caminos que sirve como antesala al centro histórico de la ciudad. La Puerta de Brandenburgo, el Reichstag, el memorial por el holocasto y otros monumentos principales de Berlín se encuentran a cinco minutos a pie, por lo que apearse en la estación general de transporte de Potsdamer Platz suele ser lo primero que hacen muchos turistas que llegan a la ciudad, convirtiendo así su panorámica en la primera imagen de Berlín que atesorarán en su memoria.

Potsdamer Platz, Berlín

Pero no solo se trata de un punto de unión de vías de comunicación. En Potsdamer Platz converge gran parte de la la energía de Berlín, siendo el nexo de unión entre el lado Este y Oeste de la ciudad difuminando las diferencias entre ambos. No es de extrañar que los alemanes, siempre atentos al orden y la eficacia, colocaran en este punto el primer semáforo de Europa, hito que es recordado por la réplica colocada donde se erigía el original. (Sí, las tuberías del gas van al descubierto por la calle).

El primer semáforo, en Berlín.

El primer semáforo, en Berlín.

Semáforo actual

Semáforo actual

La importancia económica del lugar queda atestiguada por la presencia de las sedes de la Deutsche Bahn AG, la compañía nacional ferroviaria de Alemania; la de la empresa del motor Daimler-Benz y  la sede europea de Sony dentro del archiconocido Sony Center. También son numerosos los hoteles de lujo en la zona.

Edificio de Oficinas, BerlínEdificio de Oficinas, Berlín

Parece que no quedan muchos comunistas.

Accediendo a la parte trasera de la torre de cristal nos encontraremos bajo la cúpula del Sony Center que acoge uno de los principales cines de la ciudad de Berlín y sede central de la Berlinale. Asientos clase business. Precios desde los 8 euros para estudiantes a 12 o 13 para sesiones normales siempre en versión original.

Cúpula Sony Center

Por suerte Miquel Barceló no ha pasado por aquí.

Sony Center

Sony Center

Además del Cine Star del Sony Center son varios los cines que se encuentran en las inmediaciones y que también participan en los pases de la Berlinale. Pero por si no fuera suficiente, es aquí también donde está el Museo del Cine Alemán, convirtiendo la zona en un lugar de referencia esencial para cualquier amante de la cinematografía, y en concreto del cine alemán.

Museo del Cine Alemán

Museo del Cine Alemán

El museo del cine de Berlín hace un recorrido que va desde la tecnología alemana (cómo no) que desarrolló el séptimo arte desde sus inicios a las películas y artistas imprescindibles del cine germano. Es difícil encontrar fotos de lo que nos podemos encontrar en su interior, porque un amable señor nos prohibirá hacerlas, pero pueden admirarse carteles, guiones, elementos de producción y escenografía de películas como Metrópolis, M el vampiro de Dusseldorf, Good bye Lenin y El gabinete del doctor caligari. También presenta piezas de vestuario de colección de Marlene Dietrich y algún oscar de los ganados por artistas de origen alemán. En definitiva, una visita imprescindible para cualquier amante del cine.

Cine Alemán

Cuando salgamos del museo del cine nos encontraremos de frente con una jirafa tamaño real construída a base de piezas de Lego. Sí, Berlín también cuenta con un museo de este tipo que merece una entrada aparte porque allí viví uno de los días más desternillantes de mi vida.

Jirafa de Lego

Jirafa de Lego. Sí. Lleva gorro.

Postdamer Platz vista desde el extremo contrario por el cuál accedimos en un principio. A la izquierda el museo Lego, el Museo del cine, y el acceso a la cúpula del Sony Center. Puede que a algún jugador de Call of Duty le suene esta avenida.

La Jirafa de Lego la va a liar.

La Jirafa de Lego la va a liar.

La Jirafa de Lego la ha liado.

La Jirafa de Lego la ha liado.

Potsdamer Platz posiblemente es uno de los lugares que recuerdo con más añoranza. Es un lugar de paso obligatorio por la cantidad de actividades que ofrece, ya sean culturales o eventos internacionales. Es uno de los rincones más vivos de la ciudad, con mercadillos abiertos en sus proximidades en determinadas épocas del año, un trasiego interminable de turistas que van a los lugares emblemáticos de la ciudad y una actividad comercial y empresarial continua. Es el sitio donde el turista, vino caliente típicamente alemán en mano, puede encontrarse en Febrero con la alfombra roja de la Berlinale mientras un ejército de ejecutivos abandonan el edificio de oficinas.

Espectacular el Sony Center de noche..

Espectacular el Sony Center de noche.

@Davidiomedes

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