Va de símbolos, Rufián

Hace unos días, el diputado Gabriel Rufián formulaba una pregunta de vital importancia para la actividad parlamentaria. Por no hablar de la rigurosa actualidad. Quería conocer, el diputado, el coste de mantener la bandera de España que se sitúa en la Plaza de Colón de Madrid. Desconozco la respuesta, si la tuvo. Imagino que semejante derroche de las arcas públicas en un símbolo tan patriótico le escuece. No obstante eso de gastar dinero público en símbolos, simbologías y actos simbólicos es algo que en Cataluña, Meca del puño cerrado, no se estila ¿verdad Rufián?

Boletín Oficial del Estado

Allí desde luego no saben nada de símbolos. Es una pena decirte, Rufián, que tú también eres un símbolo en cierta manera. Eres símbolo de la política más superficial del Congreso. Eres un tuitero elevado a diputado que cuando tiene que extenderse más de 140 caracteres le aparece el error 404. Y es que aunque el tuitero se vista de Zara… Pero oye, te han votado y ahí estás, cobrando un pastizal, tus dietas, tu Iphone, tu Ipad… buen coste para tan poco símbolo. Y es que eres símbolo también de gente sin principios, cobrando de un Congreso de un país que en teoría no es el tuyo. Podías hacer como la CUP, esos sí que no se preocupan por la marca de su americana.

Digo que en Cataluña no saben nada de símbolos, como tampoco deben saber de su coste. Ya hemos hablado del coste de tener ahí a Rufián como representante del pueblo español. Pero podemos hablar del coste de saltarse la ley del Equipo Artur Mas, por muy simbólico que fuera el hecho del referéndum. Deberíamos hablar también del coste económico, político y social de las Diadas. Otra opción, es mencionar el coste de la manipulación histórica de la Guerra de Sucesión y vuestra fecha estrella, 1714.

Vamos, que resulta irónico que vengáis a preguntar ahora lo que cuesta el mantenimiento de símbolos nacionales, cuando vosotros manejáis un estupendo catálogo de alegorías. Porque desde luego, si alguien puede dar lecciones de despilfarro en simbología sois vosotros, amigo Rufián. Porque además, como todo gasto público, va a escote. Apoquinamos todos. La diferencia está en que el coste económico de la bandera de Colón fomenta la unidad mientras que los vuestros, señor tuitstar, además del coste económico, fomentan la exclusión y la ruptura política y social. Hace tiempo que, a pesar de tu juventud, se te ha pasado la fecha, el arroz y hasta la calçotada. Las brasas para celebrar la i-inda-independecia! hace ya mucho que dejaron de ser brasas. Y es que no hay mayor coste que el que está teniendo vuestro simbólico intento de independencia. Pregunte usted también sobre eso, Rufián.

Foto: Ministerio de Defensa

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