Yihad, objetivo: Cultura occidental

Manchester sufre el ataque en su corazón cultural, objetivo preferido del terrorismo islamista.

Es en los actos representativos de nuestra cultura y valores occidentales, donde más se ceba este terrorismo y lo es, plenamente consciente de ello. Una revista, una discoteca gay, un maratón, un club nocturno, cafeterías, conciertos o un mercado navideño. Los exponentes de nuestra identidad y nuestra libertad son los objetivos favoritos de la yihad. Con ello buscan dos consecuencias, la desmoralización acerca de nuestra cultura y el terror en torno a ella, que acaba degenerando en endofobia, el odio a la identidad propia.

Muchos ciudadanos occidentales ejercen de tonto útil al terrorismo islamista, más preocupados en muchas ocasiones de sus complejos que de su propio bienestar, en ese viaje iniciático a la endofobia occidental.

Ejemplos de endófobos ejerciendo de tonto útil:

Los yihadistas han conseguido cumplir en Europa sus primeros propósitos, como el de que parte de la ciudadanía se apresure más en la protección al verdugo que a la víctima. Mediante las horas o días en los que las autoridades deciden si confirmar la implicación islamista, se relativiza con falsas llamadas a la “precaución” sobre el origen real de los ataques. La realidad es que la práctica totalidad de los ataques terroristas en Europa desde los últimos 5 años son de origen yihadista. Esta “precaución” no es por tanto otra cosa que protección, mediante la que se relativiza el ataque por el miedo a reacciones contra el conjunto de la comunidad musulmana. Consiguen así dividir y debilitar a la sociedad atacada, consiguen así gran parte de su objetivo.

Europa, Occidente, continúa a día de hoy sin aceptar, creyendo que de este modo tranquiliza a sus ciudadanos, la guerra que dentro de nuestras fronteras el islamismo radical está ejerciendo. Necesitamos una sociedad consciente y firme, en la que el respeto a la identidad sea tan importante como la diversidad. Y en el que exista una conciencia de unidad frente a la endofobia y con especial foco ante las respuestas contundentes que deben llevarse a cabo tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Hoy mismo Tajani, Presidente del Parlamento Europeo, admitía que “es una guerra”, sin embargo, negaba la necesidad de tomar medidas excepcionales, como le recordaba el reportero que se hace en situaciones de guerra. He aquí un ejemplo de esa auto negación que parece inamovible en toda Europa.

La cooperación y las acciones internacionales no son suficientes. Es esencial que se dé respuesta firme a las actitudes anti-occidentales que tienen lugar en nuestras propias fronteras. La diversidad religiosa no puede estar por encima de los valores democráticos y de derecho de nuestros territorios. La mejor protección contra el yihadismo es la defensa y la promoción de la cultura europea y occidental, que se basa en las libertades, el progreso, la diversidad y la igualdad. Fuera de este marco, cederemos terreno a la intolerancia, el machismo, la homofobia o la imposición. Algo que no debemos permitirnos.

Ante este intento de silencio de nuestra identidad, sigamos haciendo lo que disfrutemos y defendamos nuestro estilo de vida.

Photo: www.visitmanchester.com

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